sábado, 5 de mayo de 2012

EMPANADITAS CHINAS


HARUMAKI (empanaditas chinas)

INGREDIENTES
Masa
  • Agua caliente 1 taza
  • Harina 0000 2 tazas
  • Relleno
  • Cebollas picadas 1
  • Cebolla de verdeo 1
  • Ajos 1 diente
  • Carne picada 250 g
  • Azúcar 2 cdas
  • Salsa de soja 4 cdas
  • Ajinomoto c/n
  • Sal c/n
  • Condimento
  • Tomates procesados 1 taza
  • Azúcar 1 taza
  • Vinagre blanco 1 taza
  • Sal 1 cda
  • Ajinomoto 1 cda
  • Harina de maíz 2 cdas

PROCEDIMIENTO
Masa
Colocar en una cacerolita el agua y dejar hervir. Luego agregar la harina y mezclar bien hasta obtener un engrudo. Una vez listo, dejar reposar tapada. Luego, sobre una tabla enharinada, amasar bien la masa hasta que tenga la consistencia lisa y elástica. Con la ayuda de un palo de amasar alisar la masa hasta que quede bien delgada. Recortar cuadrados de 15 cm x 15 cm.
Relleno
En un wok con aceite saltear las cebollas con el ajo picado, luego la carne picada y por último las cebollas de verdeo, agregar todos los condimentos y doramos la carne. Dejar enfriar para poder arrollar.
Condimento
En una cacerola cocinar los tomates con azúcar. Una vez que el azúcar se derritió, agregar el vinagre con la sal y el ajinomoto. Diluir la harina de maíz en un poco de agua y agregar a la salsa para que tome cuerpo y se espece.
Técnica de arrollado
Pintar los bordes de la masa para la empanada china con un poco de huevo batido. Colocar el rellenofrío en el centro de la masa. Cerrar las puntas sobre el relleno, menos una que apunta hacia abajo. Arrollamos tratando que quede la forma rectangular y terminar hasta la punta que faltaba cerrar. Dejar reposar unos minutos y proceder a la fritura de las empanadas.

viernes, 4 de mayo de 2012

RECETA CHINA

胃口好 


CHOP SUEY

El chop suey es un delicioso plato de origen chino cantonés que significa literalmente “trozos mezclados”. Te ofrecemos una versión tan equilibrada como sabrosa en la que la vitamina C del pimiento ayuda a absorber el hierro que aporta la carne de cerdo.

INGREDIENTES
  • 500 g de lomo de cerdo
  • 1 pimiento rojo.
  • 1 pimiento amarillo.
  • 1 zanahoria.
  • 1 zapallito italiano.
  • 1 brócoli pequeño.
  • 1/3 taza de caldo de verduras.
  • 150 g de brotes de soya.
  • 3 cucharadas de sillao o salsa de soya.
  • 2 cucharadas de miel.
  • 1 cucharada de maicena o almidón de maíz.
PROCEDIMIENTO
Cortamos la carne de cerdo en pequeños trozos. Retiramos las semillas de los pimientos y pelamos la zanahoria. Cortamos los pimientos, la zanahoria, el zapallito italiano en bastones delgados y el brócoli en racimos.
Calentamos en un wok o una sartén grande dos cucharadas del caldo de verduras, incorporamos el cerdo en trozos y lo cocinamos revolviendo constantemente. Añadimos dos cucharadas de caldo y los pimientos, cocinamos un minuto. Agregamos la zanahoria, el zapallito y el brócoli con otras dos cucharadas de caldo y cocinamos otro minuto. Incorporamos los brotes de soya y cocinamos por un minuto más.
Mezclamos el resto del caldo con el sillao, la miel y la maicena, vertemos sobre la preparación de cerdo y verduras y cocinamos por 2 minutos, revolviendo constantemente hasta que la salsa espese ligeramente. Salpimentamos y servimos inmediatamente.




COCINA CHINA

Gastronomía China         

La cocina china está íntimamente relacionada no sólo con la sociedad, sino también con la filosofía y la medicina china. Distingue entre el cai (verduras cocinadas y por extensión todo lo que acompaña los cereales) y los cereales en sí, el fan. Los alimentos yin (femeninos) son alimentos tiernos y ricos en agua como las frutas y las verduras, y tienen un efecto refrescante. Los alimentos yang (masculinos) incluyen los platos fritos, especiados y a base de carnes, y sirven para recalentar. Si toda comida tiene que armonizar los sabores, las comidas chinas tienen también que buscar un equilibrio entre lo frío y lo caliente, los colores y la consistencia de los diversos alimentos. Por ello las técnicas culinarias chinas son numerosas y particularmente variadas.
La sucesión de platos tal y como se conoce en los países occidentales es sustituida por la búsqueda del equilibrio entre los cinco sabores básicos (dulce, salado, ácido, amargo y picante). Por ello, los platos con sabor exclusivamente dulce sólo se ofrecen al final de los festines dados con motivo de grandes celebraciones. La vista también juega un papel importante en la presentación de los platos. Algunos platos se sirven con fines esencialmente terapéuticos, como los nidos de golondrinas o las aletas de tiburones que son ingredientes insípidos. El concepto de la complementariedad entre lo frío y lo caliente, heredado de la medicina china, se toma particularmente en cuenta en la gastronomía del sur de este país.

miércoles, 2 de mayo de 2012

BUON APPETITO...


Fugazzeta de cebollas napolitana

Ingredientes

25 gr de levadura
50 cm de agua tibia
1 cuchara de café de azúcar
500 gr de harina 0000
1 pizca de sal
500 gr de cebolla morada
500 gr de cebolla común
2 unidades de cebollas de verdeo
200 gr de muzzarella3 cucharas de sopa de aceite1 Envase de Saborizador de Queso y Tomates Secos1 Taza de aguaaceite de maíz hojitas de orégano a gusto


Preparación
 Para la masa: disolver la levadura en el agua tibia. Agregar el azúcar y 1 cucharada de harina.
Mezclar bien los ingredientes y cubrir con un papel film o repasador. Colocar en un lugar templado y dejar fermentar.
Colocar en un bol la harina con la sal y en el centro el fermento y unir hasta obtener una masa. Amasar hasta que quede bien lisa y dividir en 4 bollos. Poner en una asadera y tapar dejando levar el doble de su volumen.
Luego estirar con palo de amasar cada bollo en forma rectangular o redonda y colocar en asaderas aceitadas ayudándose con la mano.
Colocar las fugazzetas en horno moderado hasta que se comiencen a dorar.
Mezclar el Saborizador Knorr de Queso y Tomates Secos con el agua, dejar reposar 1 minuto y agregar el aceite.
Pelar las cebollas y cortar en aros y rehogar en aceite caliente.
Pintar las fugazzetas con el saborizador preparado, cubrir con las cebollas, la muzzarella cortada en cubitos y hojitas de orégano.
Volver al horno caliente hasta gratinar.


Focaccia y pizza

Ingredientes
1 kg de harina
aceite de oliva
500 gr de levadura fresca
Azúcar 
Agua a gusto
Sal a gusto 


Preparación

1. Para obtener una buena masa, primero hay que hacer la esponja. Para ello, colocar en un bowl la levadura junto con el azúcar, 1 cucharada de harina y media taza de agua, mezclar bien hasta que la levadura este completamente disuelta.

2. Tapar y dejar reposar en un lugar cálido hasta que triplique su volumen. Si quedo bien, debe estar esponjosa y aireada.
3. En un recipiente colocar la harina, un poco de sal por los bordes. Hacer una corona y en el centro colocar el aceite de oliva, la esponja, y un poco de agua.
4. Comenzar a integrar la preparación y de a poco agregar agua a medida que la masa lo pida. Una vez unificados los ingredientes, continuar el amasado en la mesada, previamente enharinada.
5. Seguir amasando en forma enérgica hasta lograr una masa suave y homogénea. Dividirla en 2 partes iguales, hacer un bollo con cada una y dejar leudar nuevamente bien tapado con un paño.
6. Para la focaccia: Una vez que leudo la masa, desgasificar, colocar en una fuente para horno aceitada y pintar la superficie con un poco de aceite de oliva.
7. Con los dedos hacer los surcos o huecos c- FWgkŋ x}uek(X$cL!^D4 Colocar sal gruesa, un poco de romero, para perfumar y rociar con aceite de oliva. Dejar reposar nuevamente hasta que duplique su volumen.
8. Para la pizza: Desgasificar la masa y colocarla en la mesada con un poco de harina. Estirar con un palo de amasar y con cuidado colocarla en una placa aceitada. Tapar y dejar leudar nuevamente.
9. Cuando duplico su volumen colocar un poco de salsa de tomate y un poco de queso muzzarella. Cocinar junto con la focaccia en un horno medio hasta que el queso haya gratinado y la focaccia este cocida.
10. Terminar la pizza con unas hojas de albahaca, muzzarella fresca, tomates asados, aceite de oliva y olivas negras.





PIZZA CALZONE
Ingredientes


500 g de harina
1 sobre de levadura                                      
4 cucharadas de aceite
1 cucharadita de sal
1 cebolla
1/4 de espinaca congelada
200 g de queso de burgos
75 g de queso parmesano rallado
75 g de pasas de corinto
Sal y pimienta


Preparación

Colocar la harina en forma de volcán sobre una superficie de trabajo y añadir la sal, la levadura, el agua templada y el aceite. Mezclar hasta formar una masa suave. Hacer una bola, colocarla en un cuenco, tapar con un paño y dejar reposar en un sitio cálido hasta que doble su volumen. Estirar la masa con un rodillo formando discos finitos; reservar tapados con un paño.
Rehogar la cebolla picada finamente en el aceite, a fuego suave, hasta que esté transparente. Cocer las espinacas en el microondas y escurrir muy bien. Picarlas y añadirlas a la sartén, mezclandolo bien. Apartar del fuego y añadir el queso picado (o requesón), las pasas y el parmesano. Salpimentar y repartir la mezcla entre los discos.
Doblar como si fuese una empanadilla grande. Humedecer los bordes con un poco de agua y cerrar presionando con los dedos para que se selle. Precalentar el horno a 225ºC; poner la pizza en la bandeja del horno, pintarla con leche o huevo batido y espolvorear con harina. Hornear durante 20 ó 25 minutos. Servir bien caliente.




Lasaña


Ingredientes
 salsa boloñesa, bechamel, pasta lasaña (mejor si fresca, de las que se encuentran en las neveras de los supermercados), queso parmesano rallado.


Preparación

Si la lasaña que ha comprado es seca y necesita ser cocida ligeramente antes de ser utilizada, cuézala (pero poco, que sea todavía bien dura porque luego terminará de ablandarse en el horno). Prepare una salsa boloñesa y una salsa besciamella muy líquidas.

Meta una capa de salsa boloñesa y una de salsa besciamella en el fondo de una bandeja, póngale encima una capa de lasaña y otra de salsa boloñesa y besciamella. Esparzca abundante queso parmesano rallado y ponga otra capa de lasaña, salsa boloñesa y besciamella. Siga hasta cuando la bandeja se lo permite, ponga encima papel plateado de aluminio y hornee a 180 grados centigrados. Poco antes de quitar del horno, saque el papel plateado de aluminio.




Tallarines a la siciliana

Ingredientes
pasta tallarines
aceite de oliva
250 gramos de tomates "pelati" (o salsa de tomate)
2 berenjenas
alcaparras
albahaca
2 anchoas sin espinas
aceitunas negras.


Preparación
En una olla vierta los tomates "pelati" (o la salsa de tomate) junto a 0,1 litros de aceite y caliente. Entretanto corte las berenjenas en bandas finas y fríalas. Añada las berenjenas a la salsa y entretanto triture y mezcle una cuchara de alcaparras, un poco de albahaca y las anchoas. Añada estos últimos ingredientes a la salsa y, antes de quitar del fuego, añada las aceitunas negras.
Vierta la salsa encima de la pasta tallarines y sirva caliente.


COCINA ITALIANA


GASTRONOMIA ITALIANA
La comida de Italia es extremadamente variada. El país fue unificado en el año 1861 y su cocina refleja la variedad cultural de sus regiones así como la diversidad de su historia. La cocina italiana, especialmente la de las regiones peninsulares e insulares (centro y sur del país), está incluida dentro de la denominada gastronomía mediterránea y es imitada y practicada en todo el mundo. Es muy común que se conozca a la gastronomía de Italia por sus platos más famosos, como la pizza, la pasta y el café, pero lo cierto es que es una cocina donde coexisten los abundantes olores y los sabores del mediterráneo. Se trata de una cocina con fuerte carácter tradicional, muy sectorizada por regiones y heredera de largas tradiciones, que ha sabido perpetuar recetas antiguas como la pizza, plato napolitano por excelencia, o la polenta, que hoy en día puede degustarse en cualquier trattoria del norte.

Verduras y frutas

La cocina italiana es rica en exquisitos platos únicos elaborados con verduras y hortalizas (en menor medida también legumbres), gozando de cierta atención culinaria y adquiriendo, respecto al medioevo, una nueva dimensión gracias sobre todo a un mayor recurso de los aromas locales.

Carnes y pescados

Por otro lado, la cocina italiana también incluye una gran variedad de carnes. Existe una gran  variedad de embtidos que se pueden probar a lo largo de toda la geografía italiana. Algunos de ellos son el jamón italiano, la mortadela, el salami, entre otros. Un ejemplo de receta famosa que incluye embutido es el saltimboca, unos rollitos de ternera y jamón.
El pescado, abundante en los mares de la península, es muy elaborado especialmente en Sicilia. Son importantes también los pescados de río y de lagos, como las truchas asalmonadas, sopas de pescado diversas, etc.

Arroces y pastas

La pasta es el ingrediente más reputado de esta cocina europea. Hay una gran selección de pastas que pueden prepararse como plato fuerte (como la lasaña y los macarrones) y suelen servirse al comenzar la comida, de forma sencilla.

Los platos hechos con arroz (que se denominan risottos) son uno de los elementos característicos de la cocina del norte del país (al igual que de otras, como la valenciana). Se trata de una base culinaria que permite elaborar gran variedad de platos, generalmente cocidos con caldos que emplean especias como el azafrán.
Es tradicional el pesto (salsa de preparada con albahaca, perejil y mejorana, todo ello triturado con aceite, pecorino, ajo y piñones), que sirve de acompañamiento a los tallarines planos y a los espaguetis a la siciliana.

Pizzas y focaccias


Además de la pizza y la focaccia, en esta categoría pueden encontrarse recetas parecidas, como el calzone (una especie de pizza cerrada sobre sí misma) y otros platos como la piadina, la crescentina o el borlengo.